Orlando Barreto escribe:
En este momento, ahora, en la actualidad es diferente, no me sucede lo mismo, pero sólo en el presente, antes, en cambio, no en el mucho antes, sino en el antes de hace poco, en el antes de hace algunos años, pocos quizá, escribía, siempre a mano, aunque eso todavía lo hago en el ahora, lo estoy haciendo en el ahorita y lo hacía en el antes de hace mucho, pero en el antes de hace poco escribía también a mano, la diferencia es que en el antes de hace poco, y en el mucho antes de hace mucho, escribía y la escritura como si dijéramos me llevaba, agarraba como si dijéramos su propio vuelo y las palabras caían como si dijéramos donde tenían que caer, casi casi como si dijéramos se escribían solas, al menos durante un rato, un rato muy rato, o un rato muy poco rato, pero como quiera un rato y me quedaba contento y todavía escribía una que otra anotación, uno que otro fragmento que me iba a servir para el poco después, o el mucho después, o incluso el poco antes o el mucho antes de la novela y la sensación era de lo más agradable, como si me dijera que estaba cumpliendo con mi como si dijéramos destino y luego, en el poco después, en el muy poco después, mecanografiaba, pero eso en el muy antes y luego en el poco después mecanoelectricografiaba y en el un poco después y acaso más capturaba lo que había escrito en el poco antes y hacía algunas correcciones mientras iba pasando lo que había escrito en el poco antes y encontraba alguna palabra que parecía funcionar mejor y luego, en el antes no muy lejano y en el antes más o menos cercano y en el antes más cercano, jalaba yo la hoja de la máquina o salía ella sola o imprimía lo que había escrito en el poco antes y la ponía junto a lo que había escrito y mecanografiado o mecanoelectricografiado o capturado y veía como si dijéramos con gran satisfacción cómo se iba formando un pequeño montoncito de hojas, que luego, en el poco después y más en el después y mucho más en el mucho después, iba formando un montoncito ya no tan pequeño, que luego, en el mucho muy después, era ya una novela, a la que le faltaban claro muchas correcciones, que haría yo en el poco después o en el mucho después y a veces hasta en el inmediatamente después, eso no importa, lo que sí importa es lo que pasaba antes de que estuviera formada ya la novela con su forma formal de novela novelada en el mucho después o en el muy mucho después, me gustaba leer lo que había escrito en el casi inmediatamente antes o en el inmediatamente antes y cambiarle una coma por un punto y coma, un punto y coma por un punto, una palabra por otra palabra, una frase por otra frase, quitar una línea y a veces hasta un párrafo y me gustaba en el no muy antes volver a mecanografiar o a mecanoelectricografiar lo que había escrito en el muy poco antes o capturar ya en el poco antes las correcciones de las páginas impresas en el muy poco antes y verlas más o menos limpias y volver a leerlas
Era como una especie de enamoramiento
Y las cosas tenían sentido, todo tenía entonces sentido, aunque fuera por un momento en ese momento del poco antes pero no muy poco antes, una especie de enamoramiento en el que lograba como todo enamorado ignorar los defectos, los posibles defectos, los seguros defectos de lo que había escrito en el poco antes o como si dijéramos en el muy poco antes y ver como si dijéramos sólo las cualidades, o hasta creer que los defectos eran cualidades como todo enamorado, o no sé si decirlo así, porque ni había como si dijéramos un juicio de valor, sino sólo un decir esto me gusta, o no, tampoco era como si dijéramos un decir sino más bien como si dijéramos un sentir, un sentir esto me gusta, aunque no sé si decir me gusta traduzca la sensación, que en todo caso era como si dijéramos más sin palabras, más como si dijera este soy yo, o esto es y está bien, o no sé, en todo caso era agradable, o más que agradable, como cualquier enamoramiento, era como si dijéramos una especie de gracia, una como si dijéramos bendición, que así nomás se había presentado, o casi, sin que yo la buscara, o casi, pero ahora, en el presente actual, en la actualidad presente, en el ahorita y el ahoritita ya no es así, ya no me gusta capturar lo que escribí en el hace poquitito antes como en el hace no muy antes me gustaba mecanografiar o mecanoelectricografiar o incluso capturar lo que había escrito en el poquitito antes de ese no muy antes, ni me gusta el sonido de lo que escribí en el muy poco antes que voy escuchando mientras voy capturando en el exactamente ahorita o el hace poquito o el hace poco pero dentro de este hace poco, prefiero poner música mientras estoy pasando lo que tengo que pasar en el este momento de ahorita, un poco para ahogar el sonido de lo que escribí en el poco muy poco antes que es lo mismo que el sonido de lo que estoy escribiendo en el merito ahorita de este momento presente, en que ya no me gusta el sonido de lo que escribí y estoy escribiendo, como si ya no hubiera un enamoramiento, más bien como si dijéramos un desenamoramiento, un desenmascaramiento del enamoramiento y entonces la voz de la persona que había sido objeto de nuestro enamoramiento ya nos resultara desagradable, chillona, estridente, molesta, irritante y ya no me gusta para nada el sonido de lo que escribí en el poco antes ni el de lo que escribo en el ahorita actual que es el mismo de lo que escribí en el poco antes, no me gusta escucharlo y mucho menos leer lo que acabo de escribir en el poquito antes o muy poquito antes, ya no me gusta como antes me gustaba y disfrutaba y le veía sentido o no me preguntaba por el sentido que para el caso es lo mismo
TE INVITO A MI FIESTA
Hace 6 horas
